Inmigración, “asistencialismo” y otros demonios

Solidaridad

Uno de los temas mas candentes en el mundo de la inmigración es el de las diferentes ayudas que ofrece Canadá a sus habitantes. Las dos ayudas principales son el seguro de empleo que se le paga a los que han perdido su empleo mientras encuentran otro y el “bien-etre social”, un dinero mensual que se les da a aquellos que no tienen derecho al seguro de empleo para satisfacer sus necesidades mas básicas. Para los inmigrantes también esta la “francización” que es una ayuda que da el Québec para que la gente pueda estudiar francés (no estoy seguro si esta ayuda existe todavía, creo que hablaban de suprimirla). Estas ayudas proveen una red de seguridad que garantiza que todos puedan sobrevivir aún cuando no tengan un peso en el bolsillo.

Grosso modo, existen dos posiciones con respecto a estas ayudas.

La posicion conservadora es que cada persona es responsable de su suerte y que por lo tanto no es justo que la sociedad pague por aquellos que no se esfuerzan por mejorar su situación. Segun esta corriente, estas ayudas son a la larga nocivas porque acostumbran al desempleado a no trabajar. Suprimir estas ayudas sería entonces a la larga beneficioso para ellos, al empujarlos a ganarse la vida por su cuenta.

La posicion liberal (o de izquierda, si se quiere) observa que no todos los individuos han gozado de las mismas condiciones y privilegios y que lo justo es que la sociedad ayude a los que están en dificultades. Según esta corriente, estas ayudas además previenen que la pobreza alimente  otros problemas sociales graves como la delincuencia, lo que a la larga beneficia a todo el mundo.

Personalmente creo que es estupido ignorar que hay muchos inmigrantes que abusan de estas ayudas, al verlas como un modo de vida y no como una ayuda temporal que les permita con tranquilidad forjarse una vida productiva. Escuché el caso de un colombiano que llevaba 7 años viviendo de esas ayudas y que lo justificaba diciendo que él no habia venido al Quebec a que lo explotaran. Se que hay muchisimos casos asi y efectivamente los propositos de ese colombiano ilustran una cierta manera de pensar compartida que lleva a mucha gente a actuar así. Es una mentalidad perversa que a la larga por supuesto termina siendo negativa para ellos, al asegurar su marginalizacion de la sociedad. Sin embargo, estoy convencido de que es un fenomeno minoritario.

Por otra parte, me irrita que mucha gente juzgue simplisticamente a los que hacen uso de las ayudas, lanzando generalizaciones y de alguna manera sintiendose superiores a los que acuden a estos instrumentos. Estas ayudas permiten a mucha gente vivir dignamente, aumentando sus probabilidades de participar y enriquecer la colectividad de muchas maneras, incluida la económica. Si los que juzgan simplisticamente pensaran un poco más sobre las mil maneras en las que ellos mismos han gozado de la riqueza colectiva que administra el estado, tal vez se sentirían con menos derecho a juzgar a los demas.

Pongamos un ejemplo complicado. Yo me gano la vida escribiendo programas de computador. Los computadores no existirían si el gobierno estadunidense (su componente militar) no hubiera financiado durante años una industria que ninguna empresa privada estaba en posición de financiar ya que no hubiera generado suficiente dinero en el corto ni el mediano plazo. O se puede ir mas lejos y decir que el transistor no existiría si dinero público no hubiera financiado investigacion en física fundamental. Es decir, la existencia del computador, de la cual decenas de millones de personas y yo vivimos, se la debemos en gran parte al dinero pagado por los contribuyentes americanos. Es decir, yo me gano la vida muy bien en parte gracias a que he trabajado para lograrlo y en parte también a que he contado con la suerte de recibir un empujón de la sociedad, de diferentes maneras, directas o indirectas como en el ejemplo un poco complicado que doy.

Se trata de un ejemplo extremo para demostrar que la parte que el mérito que cada uno tiene en la manera como se desarrolla su vida no es tan obvio como parece. Por supuesto, hay ayudas mucho mas directas como la educación publica, el sistema de carreteras, el sistema de salud, el gozar un poco de seguridad gracias a la policia, etc, etc. Todo esto pagado con dinero de todos, es decir, igual que el seguro de empleo y el B.S.

En fin, hay que tener un mínimo de humildad. Pero sobre todo, hay que analizar con cabeza fria en que tipo de sociedad queremos vivir. En una sociedad como la latinoamericana, en la que si uno nace en un barrio malo esta casi que predestinado a ser pobre porque no va a tener derecho a una educación adecuada o en una sociedad donde existe mucha mas mobilidad social gracias a que todos los niños tienen garantizada al menos una calidad de vida y de educación decente? Yo estoy dispuesto a pagar impuestos, aun más de los que pago actualmente, para que esta sociedad le de a todo el mundo una oportunidad de controlar su destino por medio de la educacion y de  su trabajo. Lo cual no quiere decir que no quiera que se controle mejor la manera como se usa ese dinero para evitar abusos.

Finalmente, solo dire que esta discusion no deberia quedarse en el plano ideologico, como en esta entrada, ni en el plano anecdótico, como en muchos blogs, sino que debería apoyarse en cifras e investigaciones serias. De otra manera no significan gran cosa.

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