La política canadiense

La política en Canada es una cosa aburrida a morir. Todos los actores políticos con un mínimo de influencia tiene un discurso parecido, bien respetuoso del sacrosanto sistema capitalista norteamericano (es decir, un capitalismo esquizofrenico: fuertemente subvencionado por el Estado pero sostenido ideologicamente por un discurso tontarrón sobre el libre mercado, etc). Como ya lo había sostenido en el pasado, el único asunto que le pone algo de pimienta a la cosa política es el de la soberanía del Quebec.

En el lenguaje de basicamente todos los políticos se incorporan ideas como el que el sistema universal de salud representa un gasto a reducir y no un servicio básico a mejorar. Las ideas “progresistas” (aquellas suceptibles de ser toleradas por el sistema, quiero decir) se reducen a frenar el desmonte de los avances logrados en el pasado.

En cuanto a la política exterior, la cosa es también para ponerse a llorar. El interés en los medios es virtualmente nulo y el discurso “anti-terrorista” es en general calcado de los medios gringos.

En Colombia por supuesto esta misma ideologia hegemonica manda la parada y de manera mucho mas brutal. Pero precisamente por el hecho de que sus efectos en Colombia sean mucho mas devastadores, resistir a la candidatura del continuismo puede tener efectos tremendamente importantes.

2 Responses to "La política canadiense"

  • Olivier says:
  • sergio says:
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